En silencio

10 09 2008
Puerta de Damasco, 10 de la noche.
Puerta de Damasco, 10 de la noche.

No dijo nada, ni cuando le saqué la foto, ni cuando nos despedimos. Pero en su mirada se leía la pregunta: ¿Pero van a ir ustedes más allá? ¿Qué se les ha perdido? Dijo todo eso en silencio. Y en silencio seguimos nuestro camino. Los taxis, los famosos sheruts de los que ya hablamos, se cogen más allá, en la puerta de Herodes. Porque si los coges antes, en la zona judía de donde venimos, no te llevan al este. Y nos montamos, en silencio. Rebuscas cuatro shekels, ochenta céntimos de euro, encuentras una moneda de cinco, y se la das al palestino que va sentado delante de ti, confiando en que cuando tu moneda llegue al conductor, cuatro filas más allá, el cambio, un miserable shekel, llegue de vuelta por el mismo camino. Y nunca falla. En silencio. Sin que el idioma sea una barrera. Cuántas cosas se pueden hacer en silencio. Cuántas cosas se pueden decir en silencio.

Pablo


Acciones

Información

9 respuestas

10 09 2008
Nuria

Pableras,

Si algún día, en algún sherut, no os devuelven el shekel que os corresponde, no lo dudéis: llamad a Óscar S.A. Sé de buena tinta que él, sólo él, soluciona cualquier imprevisto con sólo descolgar el teléfono (eso sí, ahora le pilláis un pelín ocupado… lleva varios días intentando saber cómo se pone en marcha el microondas). Felicitaciones por el blog: os sigo. Cuidaros mucho.

Nuria.

11 09 2008
José David

Muy bien!!! ya veo que te vas soltando!!! jejeje!!! y pensar que hay gente que va a las montañas rusas teniendo un punto de embarque en Israel!!! Ánimo chicos!!!

11 09 2008
Paloma /Sudan

Urchaga me ha dejado esta dirección. Un abrazo a los dos. Os seguiré la pista.

11 09 2008
óscar

Hay silencios que hablan por sí solos. Hay palabras que callan por sí mismas.

óscar s. a.

11 09 2008
Esther

Una de las cosas más curiosas de los sitios desconocidos, es cómo nos esforzamos por encontrar algo familiar en ellos. No importa lo que sea. Vale cualquier cosa… incluso lo que en otras circunstancias ni siquiera consideraríamos. Todavía recuerdo la vaga nostalgia que nos invadió a Bruno y a mi delante de una minúscula bandera de España, del tamaño de una servilleta de papel, encontrada por sorpresa en precaria armonía junto a otra brasileña en el Patio del Colegio de Sao Paulo. Jesuita tenía que ser el fundador de esa ciudad. Y además canario.
El caso es que a veces ni el cielo tiene el mismo color ni el aire sabe igual y los silencios son más ilustrativos que las palabras. Y entonces uno se siente perdido, como en otro mundo y le entran unas ganas locas de volver a casa. Jerusalén, como ya dije, es lo que tiene.
Ánimo, pequeño apostol, seguro que encuentras algo que te toque el alma.
Besos

11 09 2008
M.Rosa

¡Y qué duro es el silencio!

11 09 2008
Lía

HOLA!!!

joder yo lo más lejos que he llegado con mi curro es a Sevilla. Es siempre enriquecedor viajar y ver lo que pasa in-situ.
Cuidaros mucho, y… de corazón… a ver si nos podemos ver porque os echo de menos chicos…(tb va por ti Manuel).
con mucha envidia y poca poesía, un abrazo.

12 09 2008
maría rubio

“Si lo que vas a decir
uh, uh, uh,
no es más bello que el silencio,
no lo vayas a decir”
(El último de la fila)
http://www.youtube.com/watch?v=NFeSF0I-hQg

maría correctora de exámenes mientras los demás se escaquean de sus tareas

12 09 2008
óscar

No es por replicar a “maría rubio (correctora de exámenes mientras los demás se escaquean de sus tareas)”… Pero en virtud de esa excelsa deontología que caracteriza a nuestra profesión (?), me atrevería a decir que le falta un “uh” en su transcripción.
Diréis que no tiene importancia… ¡Ya, ya! Se empieza escamoteando un “uh” al Último de la Fila, y se termina atribuyendo a Aznar la paternidad del hijo que espera la ministra de Justicia francesa.

óscar s. a.

Deja un comentario